Durante años, la narrativa dominante sobre robots humanoides tuvo un protagonista casi único: Tesla y su Optimus, presentado por Elon Musk como el producto que revolucionaría la manufactura y, eventualmente, el hogar. En 2026, los datos de ventas reales cuentan una historia distinta: China, no Estados Unidos, domina de forma abrumadora el mercado que apenas comienza a nacer.
Según cifras de las consultoras Omdia e IDC citadas por el medio especializado Rest of World, empresas chinas controlan cerca del 90% del mercado global de robots humanoides. De los entre 13,000 y 18,000 robots humanoides vendidos en todo el mundo durante 2025, la abrumadora mayoría salió de fabricantes chinos, con Unitree como líder mundial —5,500 unidades vendidas, la primera vez que la empresa revela cifras oficiales— seguida de cerca por Agibot, con 5,168. Analistas de la consultora Omdia atribuyen esta ventaja a una combinación de apoyo estatal, inversión pública sostenida, una cadena de suministro madura y avances tanto en software como en hardware de IA.
La explicación estructural de esta ventaja china es, en parte, una historia de reutilización industrial: según estimaciones de CITIC Securities, más del 60% de la cadena de suministro de un vehículo eléctrico se solapa directamente con la de un robot humanoide —sensores, baterías, motores, software de conducción autónoma—, lo que permite a fabricantes chinos de autos eléctricos, como XPEV, reutilizar hasta 70% del software de inteligencia artificial que ya desarrollaron para sus vehículos. China no está entrando tarde a esta carrera: llega con fábricas ya instaladas, proveedores consolidados e ingenieros especializados, replicando el mismo manual de estrategia industrial que le dio el liderazgo mundial en autos eléctricos.
Tesla, por su parte, avanza con cautela deliberada: en julio de 2026, Elon Musk moderó las expectativas sobre Optimus Gen 3, señalando que "la producción inicial será extremadamente lenta" debido a la ausencia de una cadena de suministro madura para cerca de 10,000 componentes completamente nuevos, con producción verdaderamente masiva prevista recién para 2027, cuando entre en operación una fábrica dedicada en Texas. Mientras tanto, competidores como Figure —con el respaldo de OpenAI y BMW— y Unitree, que democratiza el segmento con su modelo G1 desde 16,000 dólares, avanzan en direcciones distintas: unos apuestan por sofisticación e integración de IA generativa, otros por volumen y precio accesible. El mercado global, valuado en unos 5,000 millones de dólares en 2026, podría alcanzar los 38,000 millones para 2035, según distintas proyecciones de la industria, en una carrera donde la ventaja temprana —advierten los analistas— tiende a consolidarse y ser difícil de revertir, tal como ocurrió con los vehículos eléctricos.
Fuentes: Rest of World, El Imparcial, Javadex, Revista Cloud, Click Petróleo y Gas, BigGo Finance.
No hay comentarios:
Publicar un comentario